Abre sus puertas el Hotel Nueva Alcazaba con nuevos propietarios

 

Este lujoso establecimiento turístico de primer orden ubicado en el Parque Protegido de Sierra Nevada y término de Busquístar, tras estar cerrado al público durante cuatro años, ha sido adquirido por dos familias, una de Argentina y la otra de La Alpujarra.

El Hotel Nueva Alcazaba, de cuatro estrellas de categoría, ha reabierto sus puertas en el Parque Protegido de Sierra Nevada tras haber estado cerrado durante cuatro años. En este lugar se siguen todas las medidas de seguridad para prevenir la enfermedad del coronavirus. Hace varias décadas lo construyó la familia Cabrera, en el término municipal de Busquístar, y fue bautizado con el nombre de Hotel La Alcazaba de Busquistar. Este establecimiento de lujo ha pasado por varias manos. Ahora pertenece a la familia Estévez Enrique, nacida en Argentina pero con raíces alpujarreñas en Válor, Ugíjar, Albondón, Cástaras y Adra. Esta familia ha sido propietaria del Restaurante Hotel Filadelfia, situado en el Polígono Juncaril, de Albolote. La familia Bonilla Martín, de Cástaras, también forma parte de este complejo turístico. Una escapada a este lugar siempre será una buena opción. La alcaldesa de Albondón, Margarita Castillo Martos y otras personas ya lo han hecho el primer día de la apertura.

La entrada del Hotel Nueva Alcazaba se encuentra en carretera Órgiva-Laujar de Andarax Km. 37, a pocos kilómetros de Trevélez, Busquístar y Juviles. Este gigantesco complejo hotelero de primer orden se encuentra en un entorno paradisíaco, a una altura superior a los 1.600 metros, en una ladera del Barranco de Trevélez. Una situación privilegiada que junto a la calidad de sus instalaciones mejoradas y renovadas hace que el visitante pueda descansar cómodamente y disfrutar de los numerosos atractivos de la zona. En este lugar tan extenso, en pleno campo y con panorámicas de ensueño, se desconecta uno por completo.

 
 

El ambiente de Hotel Nueva Alcazaba es tranquilo y el trato personal es muy familiar. La comida es variada y buenísima como, y por ejemplo, el plato típico alpujarreño, el choto al ajillo, la trucha rellena con jamón y carnes a la parrilla de cordero, ternera, cerdo y pollo. El pan procede de tahonas de Trevélez, Busquístar y Torvizcón. También preparan en este lugar diversas ensaladas y postres caseros. La carta de vinos es variada, de dentro y fuera de La Alpujarra. Esta empresa apuesta por las materias primas de la zona: jamón, embutidos, vinos, licores, quesos, aceites, miel, repostería morisca, frutas, mermeladas, etcétera. El personal que trabaja en este lugar procede también de La Alpujarra. En un principio se han abierto al público 29 habitaciones totalmente equipadas y con mucho encanto, y más adelante se abrirán las 24 restantes.

El Hotel Nueva Alcazaba posee suites de lujo enormes y muy bien equipadas, gimnasio, conexión wifi gratis, cocina en algunas habitaciones, televisión, calefacción y aire acondicionado, bar, restaurante, zonas comunes, salón, habitaciones adaptadas, servicios, un lugar para conferencias, negocios y eventos, piscina interior (la exterior por lo pronto va a estar cerrada), terrazas, típicas chimeneas alpujarreñas, una torre a semejanza de la torre de la iglesia de Busquístar, etcétera. En este establecimiento rural se permiten mascotas. Desde este hotel se puede practicar senderismo por el ‘Camino del Río’ y por otros lugares, dirección Trevélez, Juviles, Cástaras, Almegíjar, Bérchules, Timar, Nieles, Lobras, Cádiar, etcétera. El Ayuntamiento de Busquístar ha arreglado el ‘Puente del Río’ para seguir conservándolo y para que sea más transitable. El bus (más conocido como la Alsina Graells, tiene parada en el acceso a este complejo turístico-rural.

El Hotel Nueva Alcazaba se encuentra en uno de los espacios protegidos de mayor interés por su singular riqueza natural, cultural y paisajística. El Parque Protegido de Sierra Nevada está considerado como el más importante enclave botánico de la Península Ibérica, con una flora extraordinariamente rica y variada con más de 1.700 especies vasculares –plantas con flores, coníferas y helechos- de las 7.000 que constituyen la flora española. Pero lo más interesante es que existen más de 70 especies endémicas o exclusivas de este macizo, cuyo número equivale a la suma de las existentes en casi todo el norte y centro de Europa. Más del 30% de los endemismos españoles se encuentran dentro de los límites de este Parque Natural y Nacional, poseyendo más del doble de endemismos que cualquiera de las demás regiones naturales españolas.

Naturaleza, historia y cultura. El paisaje que se aprecia desde el Hotel Nueva Alcazaba es el alma y la esencia de un territorio de La Alpujarra. El paisaje es dinámico y muy pintoresco. Tiene mucha vida. Arbolados, castaños, frutales, paratas y bancales de frambuesas y tomates minúsculos, ganado vacuno pastando, cortijeros trajinando, el latir de los cencerros, importante presencia de vegetación, caminos de herradura, trochas y veredas, cánticos pajareros, caballos… y al fondo el ‘galopante’ Río Trevélez que nace en Sierra Nevada y desemboca en el Río Guadalfeo, que, y como dijo Tico Medina en un pregón de Bérchules, en la ‘Nochevieja en Agosto’ «debería de llamarse Guadalguapo, porque de feo no tiene nada».

También se puede practicar senderismo desde el Hotel Nuevo Alcazaba al Mulhacén (3.479 metros de altitud), La Alcazaba (3.371 metros), Siete Lagunas, Culo Perro, El Goterón, Vacares, El Chorrillo, etcétera. Merece la pena visitar algunos de los secaderos de jamones de Trevélez y Juviles, comercios dedicados a la artesanía, lugares de copas, monumentos, barrios típicos, etcétera. Además, si la estancia es de varios días o más es interesante visitar algunas bodegas de la Sierra Contraviesa y los encantos de Turón, Murtas, Lobras, Cádiar, Bérchules, Mecina Bombarón Juviles, El Golco, Yegen, Válor, Ugíjar, Nevada, Pórtugos, Busquístar, La Taha, Pampaneira, Bubión, Capileira, Soportújar, Caratáunas, Cástaras, Narila, Almegíjar, Órgiva, Lanjarón, Torvizcón, Rubite, Polopos-La Mamola, Sorvilán, Albuñol, Albondón, Lújar, Castell de Ferro, La Rábita, etcétera. La Alpujarra es un filón cultural ramificado en vetas de gran pureza, en el más amplio sentido antropológico. Merece la pena conocerla, y como no, el Hotel Nueva Alcazaba, un lugar entre montañas y laderas con mucho encanto.

 

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